¿Qué son
los Derechos Sexuales
y Reproductivos?
Cuando hablamos de derechos sexuales y reproductivos, hablamos del derecho que tenemos todas las personas, sin importar nuestra edad, identidad de género, orientación sexual u otras características, a decidir sobre nuestra propia sexualidad y reproducción.

Pero… ¿Qué es la Sexualidad?
Es una parte integral de la personalidad de cada ser humano y, además, es importante que sepas que la sexualidad no se reduce sólo a la atracción física o al tener relaciones sexuales, va más allá de los órganos sexuales externos, de las relaciones sexuales y de los embarazos. En realidad, abarca todo lo que una persona es y siente con su cuerpo con el cual se relaciona con otras personas y consigo misma. Por eso la sexualidad es una parte integral de la personalidad de cada ser humano por lo que es muy importante contar con
condiciones para conocerla, disfrutarla y ejercerla con libertad y placer. Y los derechos sexuales y reproductivos justamente buscan garantizar estas condiciones.
De acuerdo la Organización Mundial de la Salud (OMS), Se definió a la Salud Reproductiva como “un estado general de bienestar físico, mental y social, y no mera ausencia de enfermedades o dolencias en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, y sus funciones y procesos”.
Es una parte integral de la personalidad de cada ser humano y, además, es importante que sepas que la sexualidad no se reduce sólo a la atracción física o al tener relaciones sexuales, va más allá de los órganos sexuales externos, de las relaciones sexuales y de los embarazos. En realidad, abarca todo lo que una persona es y siente con su cuerpo con el cual se relaciona con otras personas y consigo misma. Por eso la sexualidad es una parte integral de la personalidad de cada ser humano por lo que es muy importante contar con

La sexualidad es una dimensión que está presente en todas las etapas de la vida. El disfrute pleno de la sexualidad es un derecho fundamental para la salud y el bienestar físico, mental y social. El deseo y las formas de satisfacerlo cambia en cada sociedad y en cada una de las etapas del ciclo de vida. Por motivos culturales, religiosos y políticos se ha ne- gado la importancia del placer y de la sexualidad, especialmente en la vida de las adolescentes y de las mujeres. Sin embargo, el ejercicio de los derechos sexuales de adolescentes y jóvenes así como su capacidad para tomar decisiones sobre su vida y el entorno, están reconocidos y son producto de la lucha por la igualdad de género y el respeto a la diversidad sexual.
México cuenta con la Cartilla de Derechos Sexuales de Adolescentes y Jóvenes, avalada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la cual contempla catorce derechos.
Derechos sexuales
Tienen que ver con la libertad de las personas para ejercer su sexualidad de manera saludable, sin ningún tipo de abuso, coerción, violencia o discriminación.
Derechos reproductivos
Están relacionados con la libertad de las personas para decidir si tener o no hijos, la cantidad y el espaciamiento entre ellos, el tipo de familia que se quiere formar, acceder a información y planificación para hacerlo, a métodos anticonceptivos y al aborto legal y seguro, así como a los servicios adecuados sobre fertilización asistida y servicios de salud pre y post embarazo.
Conoce los
14 derechos sexuales y reproductivos

Derecho a
decidir de forma libre,
autónoma e informada sobre el cuerpo y la sexualidad. Cada quien es libre de decidir de manera informada sobre su cuerpo con libertad, autonomía y responsabilidad, acorde a su desarrollo y edad progresiva.

Derecho a
ejercer y disfrutar plenamente la vida sexual
Al respeto de los deseos y a la integridad corporal. Nadie debe lesionar, dañar ni forzar la voluntad.

Derecho a
manifestar libre y públicamente sus afectos.
A respetar la diversidad sexual, ejercer la libertad individual de expresión de ideas y manifestación de la identidad sexual, de género y cultural sin prejuicios, discriminación, limitación, cuestionamientos o cualquier otro acto de agresión o violencia.

Derecho a
decidir con quien o quienes relacionarse afectiva, erótica
y sexualmente
A decidir la forma en que se ejercen las prácticas sexuales y las diversas formas de relación, a elegir con quien compartir la vida, su sexualidad, emociones, deseos, placeres y afectos de manera libre y autónoma, sin coacción ni obligación.

Derecho a
la privacidad e intimidad.
A que la información e imágenes personales sean resguardadas, preservadas de forma confidencial, sea sobre el cuerpo, la sexualidad, los espacios escolares, familiares, digitales, laborales, pertenencias o formas de relacionarse, como parte de la identidad y de la privacidad.

Derecho a
la vida
A la integridad física, psicológica y sexual. Ninguna persona ni autoridad puede someter a otra a ningún tipo de tortura, secuestro, ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes, en ningún ámbito de la vida, esto incluye acciones que lesionen o dañen la vida, dignidad, integridad o libertad.

Derecho a
decidir sobre su reproducción.
A decidir cuándo, en que cantidad y frecuencia, con quien tener o no tener hijas e hijos de manera libre, responsable e informada; sin importar la orientación sexual, estado de salud, identidad de género, edad, estado civil o cualquier otra condición o característica personal.

Derecho a
la Igualdad de género.
Las personas tienen la misma dignidad y los mismos derechos, mujeres, hombres o personas no binarias son iguales ante la ley, a vivir sin exclusión o discriminación, con igualdad de oportunidades, libres de estereotipos de género y con un trato equitativo.

Derecho a
vivir sin discriminación sexual.
A ser tratadas de igual manera ante la ley y gozar de las mismas oportunidades sin importar el origen étnico o nacional, apariencia física, género, edad, discapacidades, condición social, condiciones de salud, embarazo, religión, preferencia sexual, orientación sexual, identidad de género, expresión de género, características sexuales y estado civil.

Derecho a
contar con información actualizada,
veraz, completa, científica y laica sobre sexualidad, para poder tomar decisiones libres de estereotipos, falsas ideas, prejuicios o culpas.

Derecho a
recibir educación integral de la sexualidad.
Una educación sexual adecuada al desarrollo y a la edad, basada en la evidencia científica y en el marco de los derechos humanos, que sea laica, libre de prejuicios, con respeto a las diversidades sexuales, perspectiva de género y de juventudes.

Derecho a
los servicios de salud sexual y reproductiva
que sean amigables para adolescentes y jóvenes, confidenciales, de calidad, gratuitos, oportunos y con pertinencia cultural, libres de todo tipo de violencia, estigma y discriminación. Estos incluyen consejería con información, orientación y apoyo educativo, provisión de métodos anticonceptivos, aborto legal y seguro, y que no pueden negarse ante la ausencia de padre, madre o tutor legal.

Derecho a
una identidad sexual.
A construir, decidir y expresar la identidad de género, orientación sexual e identidad política, a contar con identidad jurídica que posibilite el pleno acceso a los derechos humanos.

Derecho a
participar en las políticas públicas sobre sexualidad y reproducción.
A expresar, manifestar y asociarse con otras personas para dialogar, crear y proponer acciones que contribuyan a la salud y al bienestar.
¿Cuándo son violados estos derechos?





¡Conoce tus Derechos Sexuales!
Sabías que tienes derecho a:
- Información veraz y objetiva relacionada con la sexualidad
- Recibir educación integral sobre sexualidad laica y científica
- Decidir con quién o quiénes relacionarte afectiva, erótica y sexualmente
- Acceso a métodos anticonceptivos seguros, eficaces y adecuados
- La prevención, atención y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual
- Ejercer una vida sexual satisfactoria, segura y placentera
- La identidad sexual
- La privacidad

