Recurso 79

Además de evitar la violencia hay que prevenir los embarazos durante la adolescencia. Algunos de los factores por los cuales ocurren embarazos en esta etapa son:

Desconocimiento del uso funcional de los anticonceptivos

Dificultad de acceso a métodos anticonceptivos

Uso incorrecto e inconsistente del condón masculino o femenino

Falta de participación masculina en el uso de métodos anticonceptivos

Abuso de la anticoncepción de emergencia, su uso frecuente disminuye la efectividad

Participar en uniones tempranas y en matrimonio arreglado o forzado

Prácticas de riesgo por consumo de alcohol u otras sustancias adictivas en los encuentros sexuales

Violación sexual*

* De acuerdo a la Norma 046 de la Secretaría de Salud, los casos de violación sexual son urgencias médicas y requieren atención inmediata.

Las instituciones de salud deben ofrecer la anticoncepción de emergencia hasta en un máximo de 120 horas, después de ocurrido el evento, previa información completa sobre su utilización, a fin de que la decisión sea libre e informada.

Además deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo o aborto a solicitud de la víctima, en los 32 estados del país. Por su parte, la Ley General de Víctimas establece servicios de emergencia a víctimas de violencia sexual, que incluyen contención psicológica y atención jurídica, anticoncepción de emergencia, medicamentos para prevenir infecciones de transmisión sexual (incluyendo antiretrovirales para evitar VIH).

También, acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, sin obligación de denunciar la agresión, basta con que las víctimas manifiesten bajo protesta de decir verdad verbalmente o por escrito que fueron agredidas sexualmente para que se les practique el aborto voluntario en cualquier institución pública, las adolescentes mayores de 12 años pueden decidir, sin la necesidad de contar con la autorización de padres ni tutores.

Recurso 80

El embarazo no planificado ni deseado entre la población adolescente es un asunto de la mayor importancia, al constituir un problema social y económico para México y porque impacta en tu vida directamente.

Organismos internacionales como el Fondo de Población de las Naciones Unidas, ONU Mujeres, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia entre otros, han señalado que el embarazo en la adolescencia limita las oportunidades educativas y laborales de las jóvenes, implicando que se trunquen proyectos de vida y de desarrollo personal.

Actualmente en nuestro país, las y los jóvenes se enfrentan a diversas barreras para poder ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. Algunos de estos obstáculos son la falta de información veraz y clara de la sexualidad humana, las funciones reproductivas y de anticoncepción; la falta de accesibilidad a servicios de salud de calidad y propios a las necesidades de las y los jóvenes, discriminación y violencia; entre otros. Todo ello ha tenido un impacto en la vida de las y los jóvenes y tiene repercusiones diversas en mujeres y en personas de la comunidad LGBTTTIQAP+

* De acuerdo a la Norma 046 de la Secretaría de Salud, los casos de violación sexual son urgencias médicas y requieren atención inmediata.

Las instituciones de salud deben ofrecer la anticoncepción de emergencia hasta en un máximo de 120 horas, después de ocurrido el evento, previa información completa sobre su utilización, a fin de que la decisión sea libre e informada.

Además deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo o aborto a solicitud de la víctima, en los 32 estados del país. Por su parte, la Ley General de Víctimas establece servicios de emergencia a víctimas de violencia sexual, que incluyen contención psicológica y atención jurídica, anticoncepción de emergencia, medicamentos para prevenir infecciones de transmisión sexual (incluyendo antiretrovirales para evitar VIH).

También, acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, sin obligación de denunciar la agresión, basta con que las víctimas manifiesten bajo protesta de decir verdad verbalmente o por escrito que fueron agredidas sexualmente para que se les practique el aborto voluntario en cualquier institución pública, las adolescentes mayores de 12 años pueden decidir, sin la necesidad de contar con la autorización de padres ni tutores.

Las instituciones de salud deben ofrecer la anticoncepción de emergencia hasta en un máximo de 120 horas después de ocurrido el evento, previa información completa sobre su utilización, a fin de que la decisión sea libre e informada.

Además deberán prestar servicios de interrupción voluntaria del embarazo o aborto a solicitud de la víctima, en los 32 estados del país. Por su parte, la Ley General de Víctimas establece servicios de emergencia a víctimas de violencia sexual, que incluyen contención psicológica y atención jurídica, anticoncepción de emergencia, medicamentos para prevenir infecciones de transmisión sexual (incluyendo antiretrovirales para evitar VIH).

También, acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, sin obligación de denunciar la agresión, basta con que las víctimas manifiesten bajo protesta de decir verdad verbalmente o por escrito que fueron agredidas sexualmente para que se les practique el aborto voluntario en cualquier institución pública, las adolescentes mayores de 12 años pueden decidir, sin la necesidad de contar con la autorización de padres ni tutores.

El embarazo adolescente

¿limita las oportunidades de las y los jóvenes?

¡Sí!, checa los siguientes datos:

Quienes fueron madres en la adolescencia participan menos en el mercado de trabajo remunerado que quienes fueron madres en edad adulta

La tasa de inactividad laboral de madres adolescentes es un 3.64% mayor que de las madres en edad adulta

Los ingresos anuales de las mujeres que han tenido hijos siendo adolescentes resultan 31.6% menores a los de quienes fueron madres en edad adulta

La maternidad temprana impacta sobre los ingresos laborales

La calidad del empleo es menor para las personas que tuvieron hijos entre los 10 y los 19 años, en comparación con quienes fueron madres en edad adulta

El desempleo en mujeres que tuvieron hijos siendo adolescentes es 10.18% mayor que en las mujeres que fueron madres a una edad adulta

67.4% de las mujeres que fueron madres en la adolescencia nunca han cotizado a un sistema de seguridad social

El embarazo adolescente limita:

- El potencial de desarrollo
- El empoderamiento
- La participación y el ejercicio de ciudadanía de las y los adolescentes

Recurso 85

Algunos patrones culturales promueven actitudes discriminatorias hacia las mujeres que contribuyen a la violencia y a colocar a las mujeres como simples objetos sexuales. La falta de responsabilidad en la vida sexual puede conducir a la imposición y a no pensar en las consecuencias de las prácticas sexuales, hay quienes no colaboran en la prevención de embarazos no deseados. En las relaciones heterosexuales el uso de los métodos anticonceptivos tiene que asumirse como una responsabilidad masculina, y no sólo de las mujeres, porque la reproducción “no es sólo un asunto de ellas”.

El machismo promueve actitudes de desapego emocional de los hombres hacia la pareja y hacia las hijas e hijos, además de la propensión al riesgo y al peligro. La coraza emocional masculina puede ser una barrera cultural que impide una forma positiva de ser hombre, desde muy jóvenes el medio puede llevarlos a tomar distancia de responsabilidades tan importantes como el trato afectivo y sexual respetuoso, la prevención del embarazo, el cuidado y crianza de hijos/as.

Es necesario mejorar y ser parte de procesos de cambio cultural, construir relaciones afectivas positivas que se basen en el respeto y la comunicación, vivir una sexualidad responsable, placentera, saludable, sin riesgos y libre de embarazos no deseados o de ITS. Cuestionar los roles sexuales y las ideas machistas es un primer paso para construir nuevas formas de relacionarse entre mujeres y hombres, con una visión y práctica de igualdad, al ejercer los derechos sexuales y reproductivos.

Recurso 82

Algunos patrones culturales promueven actitudes discriminatorias hacia las mujeres que contribuyen a la violencia y a colocar a las mujeres como simples objetos sexuales. La falta de responsabilidad en la vida sexual puede conducir a la imposición y a no pensar en las consecuencias de las prácticas sexuales, hay quienes no colaboran en la prevención de embarazos no deseados. En las relaciones heterosexuales el uso de los métodos anticonceptivos tiene que asumirse como una responsabilidad masculina, y no sólo de las mujeres, porque la reproducción “no es sólo un asunto de ellas”.

El machismo promueve actitudes de desapego emocional de los hombres hacia la pareja y hacia las hijas e hijos, además de la propensión al riesgo y al peligro. La coraza emocional masculina puede ser una barrera cultural que impide una forma positiva de ser hombre, desde muy jóvenes el medio puede llevarlos a tomar distancia de responsabilidades tan importantes como el trato afectivo y sexual respetuoso, la prevención del embarazo, el cuidado y crianza de hijos/as.

Es necesario mejorar y ser parte de procesos de cambio cultural, construir relaciones afectivas positivas que se basen en el respeto y la comunicación, vivir una sexualidad responsable, placentera, saludable, sin riesgos y libre de embarazos no deseados o de ITS. Cuestionar los roles sexuales y las ideas machistas es un primer paso para construir nuevas formas de relacionarse entre mujeres y hombres, con una visión y práctica de igualdad, al ejercer los derechos sexuales y reproductivos.